sábado, 29 de junio de 2013

"El niño con el pijama de rayas" de John Boyne


Creo que la trama de esta novela debe ser archi-conocida por todos pero, por si acaso, la resumiré brevemente: en poco más de 200 páginas, asistimos a la narración de la vida de un niño de apenas 9 años que, siendo hijo del comandante, nos dará una visión muy inocente de lo que fue el campo de concentración de Auschwitz. Desde su lado de la alambrada, trabará amistad con un niño judío al que envidiará por ir todo el día en pijama. 

La verdad, siendo sincera, la obra me ha defraudado bastante. Puede que se deba al enorme error de haber visto la película antes, pero no he conseguido disfrutar con la obra. La ventaja que tiene es que es breve - 200 página se pueden leer a la perfección en dos tardes - y bastante amena. Sin embargo, algo que me ha molestado mucho en la lectura es el recurso de la repetición. No sé muy bien que ha intentado buscar el autor con esto, pero a mi me ha mosqueado bastante. No sé cuantas veces habré leído "y él siempre procuraba ser sincero consigo mismo" o "un punto que se convirtió en una manchita que se convirtió en un borrón que se convirtió en una figura que se convirtió en un niño". Sinceramente, tanta repetición me ponía un tanto de mal humor. Tal vez intentaba recrear un pensamiento infantil, pero opino que ha llegado a ser un tanto abusivo. 

Siguiendo esta línea, no considero que el autor haya logrado demasiado bien explicar toda esta situación desde los ojos de un niño. Cierto es que todo se presenta de una manera muy inocente la absurda diferenciación entre alemán y judío, mostrando como la amistad no entiende de razas; pero se observa que en el fondo de todo esto hay un adulto transmitiendo una idea. Todas las reflexiones a las que llega el niño son para transmitir un mensaje, tienen una función. No parecen reflexiones de un niño, sino que detrás de ellas se esconde un adulto que intenta sobreponer su opinión.
"¿Dónde estaba exactamente la diferencia?, se preguntó Bruno. ¿Y quién decidía quiénes llevaban el pijama de rayas y quiénes llevaban el uniforme?"
Sí, sé que estoy pidiendo un efecto muy difícil, pero lo ideal sería oír los pensamientos de un niño, sin más. No darlo todo extremadamente masticado, sino que el lector tuviera que usar un poco el coco. A mi me ha dado la sensación de escuchar continuamente al autor, y no tanto a Bruno

En cuanto a los personajes, son extremadamente planos. El padre es severo y defiende encarecidamente al gobierno nazi. Su madre vela por el bien de su familia y desea marchar de ese horrible lugar, sin embargo, no tiene ni voz ni voto en la familia, pues está reprimida por su marido. Su hermana, como él mismo la describe en varias ocasiones, es "tonta de remate": es la típica niña de 13 años atontada que finge ser mayor de lo que realmente es. Kurl Kotler es la personificación de la brutalidad y violencia que desprende el régimen nazi. Nuestro protagonista, Bruno, será un niño al que han protegido de tal manera que no es consciente de la realidad a la que está sometido su país. Muy diferente a él sera Smuel, el niño del pijama de rayas, que es mucho más consciente y sabe lo peligroso de sus actos. Sin embargo, no encontramos evolución alguna en los personajes. Tan sólo al final observamos como el padre parece cambiar mínimamente. 

En conclusión, esta obra está bien: ataca a la repulsiva contraposición judío-alemán llegando a crear una gran amistad entre un recluso de un campo de concentración y el hijo del comandante que lo dirige. Sin embargo, aunque la historia es interesante, le falta apurar más el estilo y dar un mínima profundización en los personajes. Escribir una obra breve no es excusa para no crear personajes complejos. 

4 comentarios:

  1. Hace años que lo leí y en general estoy de acuerdo contigo; aunque sus defectos me molestaron más que a ti y, en general, el libro NO me gustó. Claro que lo leí en una tarde, pero era más por ser cortísimo y para clase que porque me estuviera fascinando.

    Personalmente el niño sobrepasa la barrera de la inocencia/ingenuidad para caer de lleno en la estupidez, resulta imposible que un niño de ésa edad no se dé cuenta de lo que ocurre a su alrededor. Me enfadó bastante, la verdad.

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  2. Lo leí cuando salió, de hecho porque era lectura obligatoria en el colegio. Me duró una tarde puesto que, como dices, es muy cortito. Me encantó y me fascinó.

    Comentas que no te ha gustado el efecto de la repetición y que pese a que se supone que es el pensamiento de un niño sigue sin convencerte. Pienso que el recurso es bueno y más para un niño como el que describe el libro. Ni me pareció forzada ni me disgustaba.

    Por otro lado, no creo que los personajes sean planos ni mucho menos: el padre, oficial nazi de alto rango, tiene que obedecer y hacer lo que se espera de él. No se llega a ser Kapo de un campo de concentración siendo un mindundi y tampoco era una faena que se pudiese rechazar. Hace lo que le toca hacer y tampoco tiene voz ni voto. Ahora no recuerdo bien si es en la peli o en el libro cuando su mujer le recrimina lo que está haciendo allí y le dice que eso no es la guerra, contestándole él "es una parte muy importante de ella"; suena a repetición, algo que le habían dicho y que repite constantemente para no sentirse culpable. O al menos eso me parece.
    La madre, por otro lado, está obviamente preocupada por su familia, pero llega un momento que no puede más y tiene que enajenarse si no quiere volverse loca. Cualquiera en sus circunstancias lo haría. No la veo para nada plana.
    El soldado Kurl Kotler pese a ser brutal, lo veo más como un acto de pura apariencia puesto que se guarda mucho de hablar de su padre, que huyó del país, cometiendo traición, para no tener que formar parte de la guerra y sus consecuencias.
    La hermana quizá sí es el personaje más plano, una niña de 13 años que se deja lavar el cerebro por un régimen totalitario. Esa sería su única función.
    En cuanto al niño, es el narrador y lo vemos todo bajo su punto de vista. No estoy de acuerdo con Rokuso3, Bruno es extremadamente inocente, pero tengamos en cuenta los contextos: es un niño de 8 años que no solo ve la guerra algo "normal" y como algo bueno y necesario para la patria y admira a los soldados, ya que su padre es uno, sino que ha sido educado y está siendo educado bajo el régimen nazi. Cuando pregunta a sus padres, sus profesores, los demás soldados y le dicen que lo que pasa es totalmente normal. ¿Qué esperáis que piense? La única que piensa diferente es la abuela y tiene que guardarse mucho de decir lo que piensa en público. Lo veo totalmente normal, es un niño en una burbuja, no puede hacer otra cosa y por eso acaba de la forma que acaba.

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  3. Hola! este libro lo tengo descartado ya que mi hermana vio la película y me dijo que no se me ocurriera leer el libro, yo soy bastante sensible y creo que no me gustaría!

    Besos =)

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  4. Hace tiempo tengo ganas de leer este libro :) gracias por la reseña.. me gusta tu blog :) te sigo.. te invito a pasar por el mio cuando quieras :)

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