miércoles, 21 de junio de 2017

Cómo mantener al lector enganchado a tu novela

Todos soñamos en el día en el que publiquemos nuestra novela. Oh, sí. Ese día en el que cientos de personas devoren nuestros libros con fervor, no sean capaces de soltarlos ni para meterse a la ducha y que se tiren de los pelos para saber cómo continuará tras ese OH MY GOD final. Pero… ¿sabes cómo hacerlo?

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Conseguir esto es difícil, no te voy a engañar. Necesitas jugar con varios elementos de tu novela para conseguir este efecto. Hoy vamos a conocer los más importantes y te daré algunos consejos para que consigas lo que cualquier escritor desea: un lector enganchado a sus historias.

1. Crea y juega con el suspense

El suspense se genera cuando se crea una sensación de peligro, cuando se intuye que esa escena puede terminar con una acción de violencia, generalmente dirigida hacia el protagonista. Creas una buena situación de suspense si introduces a tus personajes en una escena en la que se dan, progresivamente, ciertas pistas de que puede terminar de forma peligrosa o agresiva.

Tomemos algunos ejemplos.

  • Imagina que tu héroe protagonista se reúne con un jefe de contrabandistas, del que necesita sustraer cierta información. Amenazas veladas. El crujir de unos nudillos. El sonido de una espada desenvainándose. Creas suspense y tensión al poner la vida de tu protagonista en peligro y ofrecer toda una serie de detalles que aumenten su intensidad de forma progresiva.
  • Imagina que tu protagonista debe huir de unos caballeros que la están persiguiendo. La única forma de escapar es pasar por un puente que atraviesa un acantilado. Un puente viejo que se balancea peligrosamente, con la madera carcomida y podrida. Si describes detalladamente el peligro de esa escena puedes crear mucha tensión.
  • Imagina una escena en la que tu grupo de protagonistas van a ser emboscados. El crujir de una rama a sus espaldas. Unos pasos en mitad de la noche. Un gruñido cuando los hombres se les echan encima. Si introduces, además, el aspecto de nocturnidad podrás jugar mucho con escenas de este tipo.

Si quieres leer un buen ejemplo de una escena de suspense, te recomiendo echarle un vistazo a la Boda Roja de la saga Canción de Hielo y Fuego. En el momento en el que el narrador empieza a sumergirte en la escena, intuyes que algo va a suceder. Se dan conversaciones con muchos dobles sentidos, se lee muchas amenazas entre líneas y, por dios, la maldita música. No diré más para no spoilear pero, en serio, lee esa escena y aprende de un buen maestro.

2. Intriga: el arte de ocultar información

Qué información cuentas al lector y cuándo es algo fundamental para conseguir que este quede atrapado entre tus páginas. Si se lo das todos masticado y bien explicadito desde el principio, se aburrirá. Si se lo complicas demasiado, se perderá. ¿Cómo hacerlo bien?

Tienes que desgranar la información en trozos pequeños, digeribles, pero que, al mismo tiempo, suscite el interés por seguir averiguando acerca de la trama, acerca de intriga tension dramatica enganchar al lector escribir una novela de fantasiaun misterio a resolver. No tienes que sobrecargarle de información, sino que tienes que hacer que el avance hacia el descubrimiento de la verdad sea natural y progresivo. Es algo que tendrás que trabajarlo mucho en las correcciones posteriores.

Sin embargo, no todo es tan simple. Tendrás que escoger un buen punto de vista y ser verosímil con él. Recuerda que en una entrada anterior ya hablamos sobre los distintos tipos de narradores que podías emplear y las ventajas de cada uno. Pues bien, no desvelará la misma información un narrador en primera persona que uno omnisciente. Es más, puedes jugar con la posibilidad de que el lector y los personajes tengan conocimientos distintos de la información.

  • Por una parte, puede darse el caso de que el lector conozca más información que los personajes. Ya sea por los detalles ofrecidos por el narrador o por la lectura entrelíneas que se puede hacer. La tensión, por lo tanto, se genera puesto que el lector posee más información que los personajes y desea continuar leyendo para saber qué sucederá con ellos.
  • Por otra, puede darse el caso de que el lector conozca menos información que los personajes. Los personajes pueden ocultarnos información sobre ellos mismos. Esto hará que se cree tensión por el deseo del lector por descubrir estas pequeñas claroscuros en los personajes.

3. Reloj narrativo

Un recurso muy eficaz para crear gran tensión narrativa es crear toda la historia alrededor de la idea de ir contrarreloj. Tus protagonistas están encerrados en una habitación, se despiertan y se encuentran una bomba. Tic, tac, tic, tac. El tiempo corre y los segundos vuelvan. ¿Qué hacer? Con un planteamiento así, es inevitable que se cree una gran tensión y enganche, en seguida, a nuestro lector.

Para crear un buen efecto y ser verosímil debes recordar transmitir ciertas ideas. Por ejemplo, la urgencia: están una situación de peligro y tienen una limitación temporal para realizarla. También tendrás que destacar el estrés por la falta de tiempo, la inmediatez de los hechos e, incluso, el poco tiempo disponible para poder pensar o planear con claridad.

4. Controlar el ritmo narrativo

Esto es importantísimo. Pero no te agobies si no te sale bien a la primera, será algo que terminarás trabajando en las relecturas y reescrituras. Para que tu novela enganche al lector, tiene que tener un buen avance del ritmo narrativo.

Una novela es un camino hacia el centro de tu historia. Este camino no tiene que ser siempre en línea recta o los que van a tu lado terminarán adormilados. Tienes que convertir la experiencia de viajar por tus mundos como si fuera montarse en una montaña rusa. Debe poseer distintos clímax, distintos puntos de acción, pero también desarrollo de personajes y explicación de worldbuilding. Pero debes repartirla a lo largo de tu novela de tal forma que cause interés. ¿Te imaginas una novela con tres páginas dedicadas a la descripción de una catedral? ¿Te imaginas una novela que, justo después, dedica cinco páginas a describir un enfrentamiento entre dos caballeros? A mí me da algo. Me aburriría mucho, se me haría lentísimo. Debes saber intercalar escenas de acción, suspense e intriga, con otras más relajadas.

Sólo si juegas con maestría todas tus cartas conseguirás que disfruten tu obra y, sobre todo, que no se aburran leyéndola.

5. La importancia de los diálogos

Por último, destaco la importancia de los diálogos. Ya tengo una entrada dedicada por entera a como trabajarlos, pero vamos a enfocarnos, sobre todo, en el papel que tienen a la hora de crear tensión dramática y quedialogo intriga suspense como enganchar a un lector nuestros lectores se mantengan atentos a la lectura.

Los diálogos sirven, principalmente, para introducir distintas voces narrativas en nuestra novela. Por su forma, suponen un descanso de la voz del narrador. Tienden a ser ligeros de leer y ofrecen algo importantísimo: dinamismo. ¿Cómo explotarlos para ofrecer cierta tensión dramática?

  • Un diálogo bien creado puede ofrecer a nuestro lector toda una serie de lecturas entre líneas, amenazas veladas o, incluso, proposiciones poco apropiadas.  Puedes jugar con los diálogos para disfrazar muchas emociones. No siempre se dice lo que una persona está realmente queriendo decir. ¿O es que acaso te tragas lo de “Vale, cariño. Haz lo que quieras”? Con los diálogos puedes transmitir muchas emociones: ¡úsalos!
  • Darle a una conversación un toque oscuro y llenarlo de secretismo hará que el lector presté más atención a la lectura. ¿Acaso no disfrutas de un placer culpable cuando escuchas una conversación que no deberías?
  • El diálogo es la mejor forma para que un personaje desvele información. Tal vez en un interrogatorio, tal vez porque se intenta sonsacar información y, por que no, tal vez porque el malo decide contar su maravilloso plan en mitad de un enfreNO, ESTO NO.

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Y eso es todo por hoy. Recuerda siempre que no sólo tienes que ofrecer una historia interesante, sino que tienes que presentarla de forma dinámica, con grandes altibajos para que tu lector no se despegue de tu historia. ¡Todos nos hemos sumergido en historias que no queríamos que terminaran, crea la tuya propia!

Cuéntame, ¿tenías todo esto en mente para tu novela?

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¡Y nunca dejes de escribir!


miércoles, 14 de junio de 2017

¿Escritor de brújula o de mapa?

Habrás oído millones de veces hablar, tanto en redes como en círculos de escritores, de si uno es más de brújula o más de mapa. ¿Pero sabes exactamente la definición de cada uno? ¿Sabes con qué tipo de escritura encajas mejor? ¿Y, más importante, sabes con que estilo te resultará más fácil trabajar?

escritor de brujula o de mapa como escribir una novela de fantasia

Esta terminología, escritor de mapa o escritor de brújula, es una metáfora preciosa para referirse a como el escritor entra en la aventura de escribir su novela. ¿Llevará un mapa detallado de lo que se encontrará por el camino? ¿O, por el contrario, irá con una simple brújula topándose con mil sorpresas?

Escritor de brújula

Existen muchos mitos inciertos acerca de lo que es y no es un escritor de brújula. Pero empecemos por el principio.

  • Un escritor de brújula decide no organizar de forma esquemática su novela. Pero ojo, no quiere decir que vaya a escribir su novela a lo loco sin ton ni son. Obviamente, tendrá ciertas líneas generales hacia donde irá encaminada la trama, sabiendo de antemano lo que irá sucediendo pero dejando, al mismo tiebrujulampo, mucho margen a la improvisación.
  • Un escritor de brújula crea a los personajes pero los va descubriendo a medida que avanza la trama. Tiene una hoja de personaje con todos los protagonistas pero es más laxa y más simple, permitiendo que sus personajes vivan entre sus páginas y se desarrollen a medida que avance la trama.
  • Un escritor de brújula tendrá que dedicar un mayor esfuerzo a la hora de corregir la estructura narrativa puesto que es inevitable que, tras varias improvisaciones, se termine el borrador con grandes incoherencias y poca cohesión.

En definitiva, un escritor de brújula decide tener más libertad a la hora de escribir, dejando volar su trama argumentativa y a sus personajes –sin olvidar las líneas generales que siempre debe tener en mente– pero que, por eso mismo, tendrá que dedicar más tiempo a pulirlo debido a la poca organización previa.

¿Qué mitos entorpecen el desarrollo de este tipo de escritores?

  • La inspiración de las musas. Este tipo de escritores son lo que, prototípicamente, se basan más en la inspiración de las musas para ponerse a escribir; provocando que la redacción de su novela se alargue más y más. Como bien sabes por esta entrada, sólo podrás terminar de escribir tu novela con una nueva rutina de trabajo. Olvida a las musas.
  • Un escritor de brújula no planifica, sólo escribe. Y sí, aún hay gente que se lanza a escribir una novela sin tener pensado ni el worlbuilding, ni la trama argumentativa ni los personajes. Eres de brújula, sí. Pero cualquier escritor desea crear algo coherente y, para ello, necesita planificar. Es inevitable. Un escritor de brújula no tiene los capítulos planificados al detalle, pero sí una trama argumentativa definida y clara en su mente. Tiene personajes creados de antemano y, por supuesto, un buen worlbuilding sobre el que sostener toda su novela. No olvides nunca, seas de brújula o mapa, los seis pasos para escribir una novela. Si te saltas cualquiera de ellos, tu novela cojeará.

Escritor de mapa

A diferencia del escritor de brújula, el de mapa se define como un autor planificado y estructurado. Es un escritor que no se siente cómodo empezando a escribir sin tenerlo todo controlado.

  • Un escritor de mapa tiene siempre una buena y estructurada escaleta. En ella, planifica los capítulos y lo que sucederá en ellos. De eescritor de mapa investigar escribir fantasia lupasta manera, antes incluso de empezar a escribir puede trabajar la tensión dramática de la obra, así como el desarrollo de los personajes o, incluso, la explicación del worlbuilding.
  • Un escritor de mapa tiene fichas de personajes extensas y que pretenden albergar toda la personalidad de sus protagonistas. Son personajes que concibe como complejos y, ya desde antes de escribir, planifica su desarrollo a lo largo de la trama y su relación con el resto.
  • Un escritor de mapa terminará su primer borrador y este presentará coherencia interna puesto que es algo que ha trabajado de antemano. Sin embargo, de todas formas, se pulirá en la fase de corrección junto con otros aspectos a tener en cuenta.

¿Qué mitos entorpecen el desarrollo de este tipo de escritores?

  • La planificación enjaula la imaginación y la improvisación. Este mito está extendidísimo y no entiendo por qué. Se concibe al escritor de mapa como una especie de robot que escribe siguiendo los propios parámetros que él mismo se ha marcado. Jamás puede romper la escaleta que ha planificado ni darle más vida a un personaje. Obviamente, en el proceso de escritura de cualquier autor, se puede remodelar algo y cambiarlo. Un escritor de mapa no crea una escaleta con la idea de fijar de antemano todo lo que va a suceder, sino que se trata de un guía para ayudar al correcto desarrollo de la trama.
  • Ser de mapa comporta mucho más trabajo que ser de brújula. Estructurar una escaleta y hacer todas las fichas de personajes comporta un trabajo y un tiempo. Sin embargo, no es del todo cierto que implique más tiempo. En primer lugar, porque el de brújula, como ya hemos visto, sí que debe dedicar un tiempo a estructurar su novela y a sus personajes, la diferencia será el grado de planificación que se impondrá. En segundo lugar, además, el trabajo de corrección añadido del escritor de brújula, debido a la falta de cohesión de su estructura, podría equipararse muy bien al tiempo que dedicaría el de mapa a crear su organigrama de la novela.

Escritor mixto: ¿cómo encajas tú en todo esto?

Obviamente, existen puntos intermedios entre un tipo de autor y otro. Lo más habitual es que cada autor se cree su propio sistema, combinando características de ambas tipologías. Lo más importante para que te sientas a gusto con tu forma de trabajar y puedas ser más eficiente a la hora de escribir tu novela es que te conozcas a ti mismo. Veamos algunos puntos a tener en cuenta para decidir hacia que tipología decantarse más:

  • ¿Sueles bloquearte a la hora de escribir? Si sueles entrar en pánico con hojas en blanco es posible que te ayude el hecho de tener el contenido del capítulo previamente pensado. No es lo mismo enfrentarte a tu obra sin ninguna referencia a hacerlo con unos parámetros. No necesariamente tienen que ser algo demasiados estructurado, puedes simplemente tener una pequeña escaleta de todolos planes matan la imagianción escribir una novela de fantasias los capítulos con un resumen breve de lo que ocurre en él. Así, sabiendo esto previamente, el bloqueo será menor.
  • ¿No terminas de tener los personajes claros? Considero muy importante tener claro el carácter de tus personajes antes de empezar a escribir. No conocer muy bien como uno de ellos actuaría en determinadas ocasiones puede provocar no sólo un bloqueo de escritor, sino que te vuelvas inverosímil o incoherente. Si no sabes bien cómo manejar las criaturitas que has creado, hazles una ficha de personajes completa. Así los abarcarás bien y los conocerás mejor.
  • ¿No te encaja la trama argumentativa? ¿No tienes claro el final? Muchos me abuchearán por esto, lo sé. Pero considero que cualquier escritor, al empezar a escribir, lo primero que tiene que decidir es el principio y el final de su historia. Si no quieres claro el final, es decir, el destino de tu viaje como escritor, con una brújula te vas a perder. Irás dando tumbos sin saber demasiado bien como coordinar toda la trama. Si ese es tu caso, te recomiendo encarecidamente ponerte con una escaleta o, al menos, pensar un poco mejor la trama antes de ponerte a escribir tu borrador.

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Y eso es todo por hoy. Espero que la entrada de hoy pueda servirte para ayudarte a decidir hacia que bando decantarte. No olvides que el oficio de escritor es algo muy subjetivo por lo que debes adaptarlo totalmente a tu forma de trabajar, de ser y de sentir.

Cuéntame, ¿eres de brújula o de mapa?

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miércoles, 7 de junio de 2017

Cómo tratar la inmortalidad en tu novela

Al escribir una novela fantástica podemos saltarnos ciertas normas del mundo real. Podemos crear elfos, sirenas y brujas. Pero también podemos crear a personajes que sean inmortales o que tengan una esperanza de vida exageradamente alta. A lo largo de la literatura fantástica se ha tratado muy mal este tipo de personajes pues no se les da la profundidad adecuada a su inmortalidad. Y a ver quién se atreve a defender a un vampiro inmortal que decide pasar toda su existencia repitiendo, una y otra vez, los años de instituto.

como tratar la inmortalidad en tu novela de fantasia como escribir una novela magia

Su relación con la muerte

Lo primero que tenemos que pensar a la hora de crear a este tipo de personajes es, primero, si puede morir o se trata de un ser eterno y, segundo, cómo se puede terminar con su existencia.

Por ejemplo, podemos crear una raza que no muera de vejez ni de enfermedad pero sí pueda morir fácilmente por una herida de guerra, vamos a llamarlos elfos. También podemos crear una raza que no env39081b496fed446ac35596f14f8b765fejezca ni enferme pero a la que se la pueda matar de una forma algo complicada, como podría ser el caso de los vampiros y su desmembración. Y, por qué no, podemos crear dioses: seres eternos e inmortales que no pueden morir pero sí transmutar o ser encerrados para evitar su influencia en el mundo.

Estas tres razas son inmortales, cada una a su manera, pero sus diferencias marcaran su forma de actuar. Los dioses, por un lado, son completamente inmortales: no pueden morir ni desaparecer. Así, actuarán sin el miedo tan típico de los mortales, pues saben que nadie los puede destruir. Como mucho, se les puede encerrar y eso no es más que una retención temporal. Elfos y vampiros, por otro lado, sí tienen una forma de morir. Los elfos, en realidad, son cómo humanos comunes, aunque más longevos: son inmortales en el sentido de que no envejecen pero se les puede matar con cierta facilidad. Su relación con la muerte será más cercana que la que podría tener un vampiro, por ejemplo. No sólo porque un vampiro es alguien que ha resucitado y transmutado, sino porque sólo tiene una forma determinada de morir y suele ser complicada de llevar a cabo.

De esta manera, si quieres crear un personaje inmortal para tu novela; primero tendrás que determinar en qué punto se encuentra exactamente. Hay muchos tipos de inmortalidad y esto modificará mucho su forma de relacionarse con el mundo y, sobre todo, su miedo hacia la posibilidad de morir y desparecer. Sé original a la hora de crear estos puntos, ¡no caigas en topicazos!

Su actitud hacia la vida: la magnitud de la eternidad

Uno de los principales problemas que veo a la hora de tratar inmortales es que se le da una interpretación humana de la finalidad de la vida –limitada y corta– a alguien que tiene toda la eternidad por delante. Un ser que tiene una esperanza de vida extremadamente larga, pongamos, por ejemplo, una raza que vive de media dos mil años, no verá su existencia de la misma forma que alguien que sólo vive 60 o 70 años.

Si deseas incluir en tu novela un ser inmortal o un ser con una vida longeva, tendrás que darle una forma de entender su existencia que sea verosímil con su esperanza de vida. Un ser con esas características no tendrá las mismas preocupaciones que un humano común; es más, seguramente verá a los humanos como seres frágiles que desaparecen enseguida.

¿Qué deseos o qué aspiraciones tendrá alguien inmortal? Eso ya corre completamente de tu cargo. Puedes ser prototípico y concebir a un ser inmortal deseoso de hacerse con le poder del mundo, alegando que será un poder que podrá mantener durante más tiempo. Pero tienes mil posibilidades mucho más originales y que marcarán la diferencia entre tu novelaza y esa en la que los vampiros van al instituto y… brillan.

¿Cómo crear un personaje inmortal o longevo que sea coherente? Te marco algunos pasos que deberías tener en mente. Eso sí, no te saltes el primer apartado de esta entrada: primero de todo tienes que determinar qué puntos flacos tiene y qué tipo de inmortalidad posee.

  • Necesidades básicas. Todo ser, inmortal o no, debe cubrir unas necesidades. Un vampiro debe beber sangre regularmente para sobrevivir. Un elfo debe comer, descansar e, incluso, sociabilizar. Y, por qué no, un dios puede necesitar su dosis diaria de oraciones para tener fuerza. Debes pensar qué tipo de necesidades básicas debe cubrir tu ser. Y cómo logra cubrirlas. Si va a vivir miles de años,3de813e5b4f2718c9ea966d838566193 necesita una fuente constante de lo que sea que le permita seguir existiendo.
  • Objetivo personal. Igual que con el resto de personajes importantes de tu novela, debes tener muy en cuenta qué lo separa de la trama argumentativa y por qué se ve arrastrado por ella. Si quieres saber más sobre esto, tengo toda una entrada que trata sobre como esbozar buenos objetivos personales.
  • Diversión y aburrimiento. Siempre he dicho que no me gustaría vivir eternamente. ¡Eso debe ser aburridísimo! Imagínate vivir durante miles de años, eones, incluso, durante toda una eternidad. Llegaría un momento en el que ya te aburriría todo. Imaginemos que tu raza de inmorales se mantiene en la tierra y vive en ella. Tal vez como seres errantes o vampiros. Seres que se relacionan con la cultura y el ocio humano. Creo que es importante pensar qué actividades distraen a tu personaje y, más interesante aún, cuales ya ha decidido descartar. De esta forma, encajas todo un mundo –humano, limitado, corto– en un ser que tiene toda la eternidad por delante.
  • Miedo y peligro. Dependiendo de los puntos flacos que hayas decidido crearle a tus personajes, se enfrentará de forma distinta a situaciones de peligro. En la saga de los Reckoners de Brandon Sanderson, el mundo está infestado de Épicos, humanos que han desarrollado superpoderes. Algunos de ellos son inmunes a las heridas de balas o pueden ser capaces de presentir el peligro y esquivarlo a tiempo. Un ser así actuará de forma muy distinta en situaciones de riesgo. Se expondrá más, tendrá menos miedo. Eso sí, enfrentándolo a su punto débil será cuando se vuelva más frágil.
  • Reproducción. Por último, pero no menos importante, debes decidir si tu ser inmortal puede reproducirse creando una raza de inmortales o no. Ya sea un ser capaz de convertir a simples humanos en algo como él o bien una criatura capaz de dotar a las personas de sus poderes. Además, sería interesante determinar si tu personaje está solo, es el único con semejantes características y, si lo está, por qué. En el caso de decidir que existen más seres cómo él, deberás determinar cómo se crean: si se reproducen como cualquier animal o si se transforman.

Cómo enfrentarse a un ser inmortal

Por último, dedico este apartado a un aspecto que no se termina de transmitir bien en ciertas novelas. Ya hemos visto como crear a un personaje inmortal y hacerlo de forma coherente, tuya es la decisión de convertirlo en protagonista o antagonista. En el caso de que tus protagonistas tengan que enfrentarse a un ser de tales magnitudes, debes tener en cuenta ciertos aspectos y saber transmitir ciertas sensaciones. Vamos allá:

  • Invulnerabilidad. Un ser inmortal asombra porque da la sensaciónthumb-19494 de ser imposible derrotarle. Debes saber transmitir esta sensación a tu lector. Kelsier y su grupo de ladrones, en Nacidos de la bruma, no están intentando matar a un rey cualquiera, no: están intentando asesinar al Lord Legislador, un dios viviente en tierra, inmortal y omnipotente. Y Sanderson expresa muy bien esa sensación de “tio, es una maldita locura”
  • Explotar su punto débil. No sólo el punto débil es importante para armar tu personaje, también lo será para desarmarlo. Será lo que haga que tus protagonistas puedan derrotarlo. Sin embargo, en este caso, para darle más intensidad a la narración, debe tratarse de un punto débil escondido y al que los personajes –y el lector– vaya accediendo poco a poco.

Jugando con esto y con el objetivo personal del supuesto inmortal puedes crear un muy buen juego entre los protagonistas, el antagonista y la trama argumentativa.

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Y eso es todo por hoy. Espero que la entrada te haya servido. Recuerda siempre que, aunque estés escribiendo una novela de fantasía, esta no tiene porque ser inverosímil. Da cordura a tu locura y crea tus inmortales con coherencia.

Cuéntame, ¿existen seres inmortales en tu novela?

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