domingo, 28 de mayo de 2017

Cómo crear tu propia religión (III): El origen mítico del mundo y la vida más allá de la muerte

Ya hemos hablado, en entradas anteriores, sobre sistemas mitológicos que poder emplear, incluso hemos esbozado algunos puntos a tener en cuenta para la creación de los dioses en sí pero no olvido lo más importante: ¿Para qué sirve la religión? O, en otras palabras ¿qué preguntas debe responder tu mitología?
La religión se crea en el momento en el que el ser humano empieza a pensar y a preguntarse cosas ante la realidad que observa ¿Por qué el cielo es azul? ¿Por qué no se puede respirar bajo el agua? ¿Qué es el fuego? Ante este tipo de preguntas, se crea una respuesta mitológica para que el hombre, en cierto modo, se quede tranquilo. La religión sirve para darte unas respuestas a preguntas que tu civilización aún no está preparada para afrontar. 

En la entrada de hoy, hablaremos sobre las preguntas esenciales en las que tendrás que pensar para crear las distintas religiones de tu mundo. Se tratará del esqueleto ideológico de cada cultura y lo que las diferenciará entre sí. 



El origen del mundo y el origen de la humanidad

Una de los interrogantes más preguntados en nuestra historia. Cada civilización ha dado una respuesta muy distinta. Independientemente de lo que sucedió realmente, tendrás que pensar cómo cree ese pueblo que se ha creado el mundo y la vida inteligente. Tal vez se trate de una divinidad que creó, de la nada, el mundo; o bien una divinidad que domó el caos reinante y creó el mundo. Incluso, pueden llegar a pensar en el mundo como un organismo que se genera y regenera él mismo siendo, así, algo eterno a lo largo del tiempo. 

¿De qué te sirve describir el origen mítico del mundo? Esbozarás la relación que tendrá tu civilización con respecto a su entorno. No es lo mismo una cultura que cree que el mundo ha sido creado para su disfrute personal o una cultura que crea en el mundo como en un organismo con vida. 

Unido a este punto, tendrás que esbozar como cree cada civilización que se creó su raza y cómo se crearon las demás razas humanoides y el resto de culturas. Generalmente, cada religión considera a su pueblo el mejor, ya sea por ser el pueblo elegido por los dioses o por tratarse del más evolucionado. Pensar en cómo cree cada civilización que se crearon las distintas razas y el resto de pueblo te servirá para esbozar la relación que, en general, se tendrán entre sí. 

Pero para que lo entiendas todo mejor, vamos a montar un ejemplo. Imagina un mundo de fantasía en el que conviven tres razas humanoides: los elfos, los enanos y los humanos.  Centrémonos, por ejemplo, en los elfos:
La religión elfa les explica que el mundo fue creado por los dioses elementales, quienes, uniendo sus poderes, crearon todo el universo. Tras terminar la creación, crearon un prototipo de vida inteligente y, de allí, surgieron los enanos.  Más adelante, perfeccionaron su obra creando a los humanos. Convivieron pero, por desgracia, no entendían su papel en el mundo, pues se creían los dueños de la naturaleza. Por eso, los dioses crearon a los elfos, protectores de la tierra y de su creación.
Uh, unos elfos hippies, qué novedoso. Sí, he sido muy prototípica, lo sé. Pero bueno, con esta breve explicación del origen del mundo y de las razas tenemos dos cosas claras: 1) los elfos son unos prepotentes y se creen una raza superior, y que 2) su misión mítica será la de proteger la creación, y todo lo que conlleve ese término tan ambiguo. 

Así, como ves, con este esquema mítico ya estás creando una pequeña consciencia de la civilización: estás mostrando, en sólo un párrafo, los prejuicios que tendrán hacia las otras razas y el papel que creen tener sobre el mundo. ¿Has visto qué útil?

¿Existe la vida detrás de la muerte?

Lo que sucede con nuestra alma, nuestra consciencia, cuando nuestro cuerpo muere es algo que ha inquietado a nuestra raza desde casi su nacimiento. Y, dependiendo de la respuesta que nos ofrezca la religión, toda la concepción de las relaciones sociales, así como su actitud ante la muerte cambia drásticamente. He querido englobar los tipos de respuestas que pueden dar las religiones a esta pregunta tan ambigua para que tengas una idea de la variedad que puedes encontrar pero, sobre todo, no te quedes en lo que te digo yo: el mundo está lleno de ideologías, pero existen más en tu imaginación, sólo tienes que estrujarla bien.

El primer tipo consiste en todas aquellas religiones que, tras la muerte, defienden la idea de que las almas serán juzgadas. Ya sea porque las van a mandar al cielo o al infierno, o para decidir su siguiente reencarnación; estas religiones se reafirman sobre sus fieles imponiéndoles la idea de que si no cumplen son su doctrina recibirán un castigo. Este tipo de religiones ofrecen cierta presión a sus fieles, quienes se siente obligados a cumplir las normas éticas impuestas por la sociedad para, no sólo lograr alcanzar el cielo, sino ser socialmente aceptado entre sus congéneres.  

El segundo tipo consiste en todas aquellas religiones que consideran que, tras la muerte, el alma o la consciencia se eleva y trasciende a un plano superior. Son ideologías que consideran la vida como un camino, una vía, que tiene como único objetivo curtir de experiencia y preparar al alma para la siguiente etapa. Se trataran de civilizaciones que plantearán la muerte como algo natural, algo incluso positivo, pues es lo que te impulsa hacia la elevación. Normalmente, estas religiones también tienen un sistema ético que seguir para poder alcanzar esta evolución espiritual, pero son más laxas que las anteriores. 

El tercero y último sería el grupo de ideologías que defienden que tras la muerte no hay nada. El mundo, por lo tanto, se transforma. Si no van a juzgarme más allá de la muerte, no tengo que seguir tan a rajatabla las reglas éticas religiosas: debo disfrutar de la vida pues sólo tengo una. Son ideologías que defienden un Carpe Diem y, por lo tanto, las más laxas con respecto a seguir una doctrina ética. 

Sin embargo, tus personajes viven en un mundo de fantasía. Tal vez una de tus civilizaciones sea de seres inmortales y su idea de la muerte se trastocará por completo, obviamente. Ya no esperarán juicios ni elevaciones, igual incluso lo lleguen a ver como un premio. ¿Por qué no? Tras tres mil años cuidando de los seres de su alrededor, les premian con descanso absoluto. Juega con estos conceptos para crear grandes civilizaciones.

Cómo se explica la magia en la religión

Como hemos visto, la religión sirve para dar respuesta a grandes preguntas y, en un mundo fantástico lleno de magia, ¿Qué pregunta puede haber más interesante que cuál es el origen de la magia? De nuevo, no tiene por qué ser la respuesta real, pero dependiendo de cómo responda cada civilización a ello, tendrá una actitud y unos prejuicios distintos. 

La más prototípica es tratar a la magia como un don otorgado por una fuerza maligna. Este tipo de religiones, por lo tanto, estará en contra del uso de la magia; es más, tildará a los que posean esta capacidad de secuaces del mal o de la figura mítica que tengan del mal. Estas sociedades, por lo tanto, tendrán una actitud negativa y de rechazo hacia la magia.

Otra actitud, también muy prototípica, es tratar la magia como un don que los dioses otorgaron a la humanidad. Del mismo modo que les otorgó inteligencia, se les pudo otorgar la capacidad de realizar magia. Así, se crea una actitud positiva: es un don divino, los dioses la entregaron a la raza para que la usara. Esta actitud es ideal para mundos en los que el acceso a la magia está disponible para cualquiera que quiera aprender. Sin embargo, si se trata de un tipo de magia al que sólo tienen acceso algunos escogidos, tendrás que especificar mejor por qué sólo unos pocos tienen este acceso. 

Así, podemos, por ejemplo, crear una sociedad que considere que la magia se hereda. Se entiende, por lo tanto, que los dioses dieron la magia a unos hombres en concreto y sólo su descendencia es capaz de emplearla. Creando, así, una sociedad elitista. Sólo la nobleza, las altas esferas, tendrás acceso a la magia puesto que sólo pueden acceder a ella sus descendientes sanguíneos

Por otro lado, también puedes crear la idea de que los usuarios de la magia son paladines o elegidos de los dioses. Tal vez para romper una maldición, tal vez para cuidar el mundo. Explicación ideal si los magos son poco habituales. Se cree en ellos casi como figuras semi-divinas. Tuya es la opción de crear claroscuros en todas estas ideas. 

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Y eso es todo por hoy. Sólo hemos tratado tres preguntas pero, como ves, fundamentales para crear cualquier ideología religiosa. Volveré con más entradas de esta sección, pues queda mucho de lo que hablar. Eso sí, no te quedes con lo que te digo aquí. Existen mil explicaciones, solo te he ofrecido una pequeña pincelada. No lo olvides: para ser original, estruja tu imaginación.

Cuéntame, ¿cómo responden tus civilizaciones a estas preguntas?

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¡Y nunca dejes de escribir!

miércoles, 17 de mayo de 2017

Cómo aumentar tu ritmo de escritura

Todos queremos escribir rápido, tener nuestro primer borrador listo enseguida para poder empezar a corregir y reescribir enseguida y ya dentro de nada poder hablar con editoriales, que nos publiquen nuestra obra, poder ir a firmas por toda españa y… se nos acaba rompiendo la jarra igual que a la lechera cuando no somos capaces de hacer ni 500 palabras diarias.

Pero, tranquilo, no te preocupes. Aquí vengo yo a esbozarte las claves que empleo yo misma para no bajar (casi) nunca de las 1.000 palabras por hora de trabajo. Ojo, por hora, no diarias.

como aumentar tu ritmo de escritura novela fantastica como escribir una obra

1. ¿No tienes tiempo? ¡Mentira! ¡Prioriza!

¿Cuánto pierdes delante de la tele? ¿Cuántas horas pasas en redes sociales? ¿Cuántas jugando? ¿Realmente no puedes ganar media hora de tu tiempo para escribir?

Sí que puedes. No te engañes. Sólo tienes que priorizar. Tómate tu novela como algo serio, ¿quieres publicarla? ¿Quieres que te lean? ¿Quieres, incluso, forrarte con ella? Pues el primer paso es convertirla en tu prioridad número uno. Tendrá que pasar a ser la primera de tu lista.

2. ¡Motívate con objetivos!

Yo siempre he funcionado mejor si intento mejorar una marca personal. Por eso, cuando empecé a querer aumentar mi producción diaria de escritura, me establecí tres tipos de objetivos:

  • Objetivo ridículamente sencillo: todos tenemos malos días, los escritores no somos una excepción. Para ese tipo de día me pongo este objetivo, una cantidad ridícula de palabras, las justas para poder irme tranquila a descansarobjetivos como aumentar tu ritmo de escritura novela fantastica como escribir una obra pensando que, al menos, he avanzado lo justo en la trama. En mi caso personal, se tratan de 500 palabras en una hora de escritura.
  • Objetivo óptimo: es el objetivo que desearías cumplir todos los días. Lo óptimo para poder avanzar la novela al ritmo de deseas. Para mí, se tratan de 1.000 palabras en una hora de trabajo.
  • Objetivo casi imposible: este es el objetivos para locos como yo. Te pones un objetivo muy difícil de alcanzar para motivarte a ir a por él. Es posible que no lo alcances, pero al ver la cantidad de palabras escritas, no te vas defraudado. Mi objetivo imposible es de 2.000 palabras seguidas por sesión de escritura, generalmente abarcando hasta dos horas de trabajo.

Obviamente, los objetivos no tendrían sentido sin recompensa. Creo que es importante que, al mismo tiempo que te impones retos, te premies si los consigues: una tableta de chocolate, una bolsa de chuches o el resto de la tarde jugando a lo que sea; son cosas sencillas pero con las que te sentirás complacido por el trabajo bien hecho.

3. ¡Necesitas una rutina y un horario!

Sí. Escribir no es trabajo para inspirados por las musas. No escribes tu novela a golpes de inspiración, pues no terminarías de escribirla nunca. Necesitas un horario fijo para trabajar en ella, como si se tratara de cualquier otro trabajo. Esto te lo he dicho mucho, así que me dejo de rollos y paso a como deberías trabajar tu horario de trabajo.

Te voy a hablar de mi caso particular, que es más raro de lo normal. En mi trabajo, hago media jornada en un turno roClock and Calendartativo; es decir, algunas semanas voy de mañanas, otras de tarde e, incluso, otras de mediodía. ¿Qué quiere decir esto? Que esbozarme una rutina anual es imposible. Por eso, elaboro rutinas semanales que voy adaptando a mis horarios de trabajo. No es tan efectivo como una misma rutina anual, pero no tengo otra opción.

Utilizo la técnica pomodoro y mi objetivo óptimo siempre es escribir una hora diaria. Así, me marco una franja de una hora disponible en mi horario y establezco el siguiente esquema: 25 minutos de trabajo, 5 de descanso, 25 de trabajo y otros 5 de descanso. En días buenos, que puedo llegar a trabajar hasta dos horas del tirón, el tercer descanso se convierte en uno largo de 15 minutos.

Si tienes la suerte de contar con un horario fijo durante todo el año, ¡por favor! ¡aprovéchalo! Establécete una franja horaria en la que SIEMPRE sea hora de escribir. Esto no quita que si te apetece escribir en otro momento no lo hagas, obviamente, pero te obliga a escribir diariamente y, junto a los objetivos esbozados antes, una cantidad de palabras fijas.

Piénsalo, ¡no ves como, realmente, las trabas te las pones tu mismo! ¡Escribir sólo te ocuparía una hora diaria!

4. ¿Qué te distraes mucho? ¡Tengo la solución!

Ay, es que me saltan notificaciones. Ay, es que entran en mi cuarto y me molestan. Ay, es que me acabo de acordar de un video muy gracioso que me apetece ver.cartel puerta como aumentar tu ritmo de escritura novela fantastica como escribir una obra Y ay, ay, ay. ¡No! La hora de escritura –o las que quieras echarte– son sagradas: ni llamadas, ni redes sociales, ni interrupciones; sólo tú con tu novela.

En casa ya saben que cuando estoy escribiendo no estoy para nadie. Normalmente, intento estar sola; pero si no lo estoy, tienen bien sabido que estoy concentrada y no pueden molestarme. Sólo durante una hora. Existen mil cartelitos super monos que puedes usar para parecer más amable.

En cuanto a los vicios que muchos tenemos hacia redes sociales o aplicaciones varias, te traigo un par de aplicaciones que seguro que te ayudan mucho.

  • BrainFocus: es una aplicación para aquellos que sólo necesitan un pequeño empujón a la hora de concentrarse en su tarea. La base de su estructura es un temporizador: tu mismo determinas cuanto tiempo quieres permanecer realizando una misma tarea y cuánto descanso te mereces. Ideal para adaptar a la técnica pomodoro que te he mostrado en el apartado anterior.
  • Flipd: Si no eres muy firme con tus propósitos igual te vendía bien, con ella puedes bloquear el resto de aplicaciones y determinar qué notificaciones puedes recibir y cuáles no.
  • Forest: Si no te gusta imponerte mucha disciplina, igual te gustará este: no deja de ser un temporizador pero lo llamativo de esta aplicación es que se plantea como un juego. Mientras trabajas, tienes una semilla que va creciendo, si te distraes, si abres algo que no deberías o si no cumples con lo programado; se muere. Tu objetivo es lograr tener un bosque frondoso. Yo desistí de usar esta aplicación, maté demasiados árboles.

En realidad, una aplicación no va a salvarte la vida. Tienes que tener muy claro qué deseas hacer y en qué deseas convertirte. ¿Perder tu tiempo de escritura en redes sociales va a ayudarte en terminar tu novela? ¿Jugar durante un rato te ayudará a convertirte en lo que deseas? No te digo que no pierdas tu tiempo como desees, para nada. Simplemente establece qué tiempo debes dedicar a escribir y cuál puedes perder en lo que más te plazca.

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Eso es todo por hoy. Espero haberte ayudado. Yo antes era cómo tú: me distraía fácilmente y era incapaz de imponerme una rutina. La clave es tener claro tus objetivos y tener claro qué quieres lograr, cómo quieres que tu vida marche. Recuerda que las riendas de tu vida las manejas tú mismo y todos tus logros y fracasos dependeran de cómo sepas conducirlas.

Cuéntame, ¿cuántas palabras eres capaz de escribir diaramente?

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sábado, 13 de mayo de 2017

Ursula K Le Guin nos desvela los secretos para escribir gran literatura

Llevo semanas dándole vueltas acerca de qué traerte hoy sobre mi autora adoptada, Ursula K. Le Guin, hasta que hace un par de días encontré por Internet una bendita joya. Ursula, en 1997, respondió a grandes dudas que se le habían planteado sobre el proceso de escritura, en un breve ensayo que publicó bajo el título de Dancing at the Edge of the World: Thoughts on Words, Women, Places. En la entrada de hoy, voy a sintetizar las ideas principales que esboza Ursula en su artículo. Si tienes buen nivel de inglés, puedes leerte la sintésis de la obra en esta página web; si no, puedes leer la traducción al castellano que se realizó en el blog de Tinta Chida, todas las citas proceden de esta última.

Pero vayamos al grano: ¿De qué habla en este ensayo? Sobre grandes cuestiones que siempre se le plantea a todo escritor: ¿De dónde provienen las ideas? ¿Cuál es el secreto para escribir buena literatura? En definitiva, Ursula K. Le Guin nos desvela sus secretos para crear algo grande.

Ursula K Le Guin sobre de dónde provienen las ideas y el secreto de la gran escritura

1. No existe un secreto para escribir buena literatura, se necesita habilidad y mucha práctica.

Lo primero que aclarará Ursula en este discurso es que es imposible responder a las preguntas planteadas al inicio de la entrada porque se cree erróneamente que hay un secreto para escribir bien. Sé cree que, aprendiendo este secreto, de golpe y porrazo, te conviertes en un escritor magnífico.

El verdadero secreto, afirma Le Guin, es la habilidad. Para cualquiera que no sepa escribir un libro le parecerá extraordinario la tarea realizada por un escrito pero, en realidad, no se trata más que de habilidad combinada con muchas hora de práctica. Los consejos, pequeños “secretos”, que te pueda desvelar un autor no tienen porque funcionar contigo puesto que cada escritor es un mundo y muchas de estas enseñanzas sólo se aprenden con trabajo duro, es decir, con horas y horas dándole al teclado.

2. Las ideas no son historias, son simples ideas.

Este tema es algo sobre lo que se habla mucho en distintos talles o cursos literarios. Cuando empezamos a escribir, lo hacemos porque nos ha sobresaltado una gran idea. Erróneamente se cree que una gran obra es UNA gran idea embutida en un libro. Veamos que dice Ursula al respecto: Ursula K Le Guin sobre de dónde provienen las ideas y el secreto de la gran escritura idea

“No creo que un escritor “obtenga” (meta a su cabeza) una “idea” (un tipo de objeto mental) de algún lugar, y luego lo convierta en palabras y las escriba en papel. Al menos en mi experiencia, no funciona así. La cosa se tiene que transformar en ella misma, tiene que ser compostada antes de que pueda crecer en una historia.”

Es decir, una idea debes trabajarla para convertirla en una buena obra. Muchas veces la combinaras con otras ideas que te vayan surgiendo a medida que trabajes la historia. Es posible, incluso, que termines descartando la idea principal puesto que al crear la historia, paso a paso, te has dado cuenta de como mejorarla para crear algo realmente bueno.

3. Los cincos principales elementos que se deben trabajar para producir gran literatura

Ursula, de forma un tanto mística, esboza los cinco patrones que todo escritor debe tener en cuenta a la hora de crear una buena literatura:

  1. El patrón de las palabras: el sonido y la musicalidad de las palabras.
  2. El patrón de la sintaxis y la gramática: la forma de conectar palabras, frases y párrafos. Se trabaja la unidad de la obra, el ritmo, su forma en el tiempo.
  3. El patrón de las imágenes: lo que las palabras nos hacen imaginar, ver, en nuestra mente o lo que nos permiten sentir imaginativamente.
  4. El patrón de las ideas: lo que las palabras y la narración nos hacen entender.
  5. El patrón de los sentimientos: lo que las palabras y la narración nos hace experimentar emocional o espiritualmente.

Por lo tanto, todo escritor deberá cuidar, en su obra, de estos tres patrones pero logrando entrelazarlos para crear una situación de equilibrio y armonía entre todos. En palabras de Ursula:

“La incepción del trabajo, esa etapa misteriosa, es tal vez el momento en el que se juntan estos patrones: cuando en la mente de un autor un sentimiento empieza a conectarse con una imagen que lo expresará, y en esa imagen llevando una idea, hasta que, medianamente formada, la obra empieza a encontrar palabras para sí misma, y las palabras llevan a otras palabras que crean nuevas imágenes”

4. El fracaso no es más que una forma de aprendizaje

Todos tememos equivocarnos. Nos aterroriza fracasar en nuestro obUrsula K Le Guin sobre de dónde provienen las ideas y el secreto de la gran escritura3jetivo por miedo al rechazo y la vergüenza que esto supone. Sin embargo, no siempre recordamos que el fracaso no es más que una forma de aprendizaje.

“El fracaso a menudo sirve para analizar lo que el éxito triunfantemente nos esconde.”

Yo misma, muchas veces, me digo que si hago algo mal, ya he descartado una de las vías posibles para alcanzar el éxito. Sólo me queda probar el resto. Fracasar es aprender, así que no sufras si ves que tu obra no terminar de quedar como deseas; aprende de tus errores y avanza por una vía distinta. El proceso de aprendizaje, en realidad, no es más que un tira y afloja entre los pequeños éxitos conseguidos y los grandes fracasos.

5. No hay mejor forma de aprender a escribir que leyendo y practicando.

Lo he repetido en infinidad de ocasiones: un escritor, para escribir buena literatura, tiene que leer a los grandes para aprender de su ejemplo y, segundo, practicar mucho para lograr conseguir hacerse con el oficio. Pero te dejo una bella metáfora de Ursula:

“La mejor cura es, creo, leer. La gente que aprendió a hablar a los dos o así y ha practicado el habla desde entonces, siente, con justificación, que conoce su lenguaje; pero lo que conoce es su lenguaje hablado, si lee un poco, o lee mucho pero no ha escrito casi nada, su escritura va a ser casi, casi lo que su habla era cuando tenían 2 años.”

Tienes que leer muchísimo de aquellos autores a los que te quieras parecer, aquellos cuyo éxito evidies a par que admires. Cuando captes su esencia, su forma de crear buena literatura, intenta imitarla. Practica hasta la saciedad y no te olvides de que, si no te sale bien, ya estás descartando uan vía posible hacia el éxito.

6. Tu público dará vida a tu obra, pero eres tú su creador.

En este último punto, Ursula trata el miedo con el que algunos autores se aproximan a su público. Básicamente se resume en el terror que a todos nos asola de no gustar o recibir malas criticas.

Pues bien, Ursula deja algo clarísimo desde el principio. Tu obra, es tuya. Un pedacito de tu mismo, si prefieres verlo así. Si bien sí que es importante saber qué tipo de público es tu objetivo, para determinar mejor el tema, los personajes y detalles de la trama, afirma rotundamente que, en el proceso creativo, sólo tienes que crear y dejar a un lado al futuro lector. Tu obra es tuya y debes hacerla acorde a ti mismo.

Sin embargo, en el momento en el que cualquier autor publica y lanza su obra al gran público, esta cobra vida. Una obra no tiene sentido alguno si nadie va a leerla. En el momento que cae en manos del público, esta obra deja de pertenecerte: ahora es de aquellos que te leen.

“Los escritores tienen que acostumbrarse a lanzar algo hermoso y verlo estrellarse y arder. También tienen que aprender cuando soltar el control, cuando el trabajo despega por sí mismo y vuela, más lejos de lo que planearon o imaginaron, a lugares que ni siquiera sabían que conocían.”

Ursula K Le Guin sobre de dónde provienen las ideas y el secreto de la gran escritura

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Y eso es todo por hoy. Espero que este breve resumen del ensayo de mi querida Ursula te haya servido, al menos, para repensarte tu papel como escritor. Para cerrar esta entrada, no podía dejarme esta bella cita sobre el papel del escritor:

“Una historia se levanta desde el centro de la creación sólo por la pura voluntad de ser; se cuenta a sí misma; toma su propio curso, encuentra su propio camino, sus propias palabras; y el trabajo de un escritor es ser su medium.”

Cuéntame, ¿qué te ha parecido?

¿Soy la única que ama a esta mujer?

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Esta entrada entra dentro de la iniciativa #AdoptaUnaAutora. Si no estás demasiado enterado de lo que es, pincha en la siguiente imagen. ¡Aún quedan grandes autoras que adoptar!

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